
Condenar las masacres no basta: ¿quién las detiene?
La ONU habla, las potencias deciden
Claudia Tacoronte y la justicia de dos velocidades

Salvador Allende: la historia no cabe en santos ni demonios
Allende puede discutirse. Pinochet también debe estudiarse. Pero hay una diferencia esencial: los errores de un gobierno democrático pueden corregirse con política, instituciones y elecciones; la tortura, la desaparición y el asesinato de opositores, no.Más noticias

Trump está rompiendo la confianza de Norteamérica
Los aranceles podrán negociarse, los porcentajes podrán cambiar. Pero una vez que Canadá y México aprendan que depender demasiado de Washington puede convertirse en un riesgo, comenzarán a construir alternativas que quizá nunca vuelvan a desmontar.No basta cambiarles el nombre: hay que volver a enseñar nuestra historia
No basta con cambiar apellidos, agregar nombres a una ceremonia o colocar nuevas placas. Hay que volver a contar nuestra historia, enseñarla mejor y hacerla llegar a niños, jóvenes y adultos. Y esa tarea es de todas y todos.
Trump en Irlanda: cuando lo personal viaja con todo el poder del Estado
Una cosa es que el Estado proteja al presidente mientras vive su vida personal. Otra muy distinta es que la vida personal del presidente termine viajando siempre a bordo del Estado.Trump está empujando a Canadá hacia Europa… y China también puede terminar saboteándose
Trump puede conseguir aliados más obedientes durante una negociación. China puede imponer condiciones. Pero ambos deberían recordar la misma regla: el poder utilizado con demasiada frecuencia como amenaza termina enseñando a los demás a vivir sin él.Más noticias

La transición energética no mató al petróleo; cambió la guerra por la energía
En opinión de Salvador Cosío, en materia energética, no cambiará una regla elemental: quien no pueda garantizar energía suficiente, confiable y competitiva tampoco podrá controlar plenamente su futuro.El nuevo mundo no quiere ser de Estados Unidos… ni de China
China puede llegar muy lejos. Probablemente mucho más lejos todavía. Pero convertirse en la economía más grande o en la mayor potencia manufacturera no garantiza convertirse en líder aceptado. El poder obliga. El liderazgo convence.















