Al advertir que el cierre de gobierno ha generado profundas afectaciones, Elon Musk propuso pagar los salarios de los empleados de la Administración de Seguridad del Transporte (TSA, por sus siglas en inglés).
“Me gustaría ofrecerme a pagar los salarios del personal de la TSA durante este estancamiento en la financiación”
Elon Musk
A través de un mensaje que compartió en X, señaló que el bloqueo político ha impactado de forma negativa en la vida de muchos estadounidenses, por lo que se ofreció a ayudar.
Cabe destacar que desde el 31 de enero de 2026 comenzó el cierre parcial del gobierno de Estados Unidos debido a que no se ha aprobado el presupuesto federal.
Elon Musk ofrece pagar los salarios de la TSA
A casi mes y medio del inicio del cierre de gobierno por el que las agencias federales no han recibido recursos, más de 50 mil empleados de la TSA están laborando sin recibir sus salarios.
La situación ha derivado en diversas complicaciones en los servicios aeroportuarios, pues se reporta que el ausentismo laboral es cada vez más alto, por lo que Elon Musk busca intervenir.
Lo anterior debido a que en su mensaje, señaló que la parálisis política que ha impedido la liberación de presupuesto, ha devenido en afectaciones para muchos estadounidenses.

Por ello, se ofreció a cubrir el sueldo de los más de 50 mil trabajadores de la TSA en mientras se mantiene el cierre de gobierno, pues alertó que los problemas en aeropuertos son graves.
Hasta el momento no se ha emitido ninguna respuesta oficial sobre el tema, por lo que se desconoce si la propuesta de Elon Musk ya fue atendida por alguna autoridad.
¿Qué pasa en la TSA?
El cierre de gobierno en Estados Unidos ha provocado una severa afectación en la TSA, pues más de 50 mil agentes aeroportuarios han trabajando desde el 31 de enero sin recibir sus salarios.
Antela falta de recursos, se reporta que se registra hasta un 10% de ausentismo laboral en algunos aeropuertos, lo que ha provocado largas filas en los puntos de control y retrasos en vuelos nacionales.

Aeropuertos como Atlanta, Chicago y Miami reportan tiempos de espera excesivos, mientras que terminales más pequeñas advierten sobre la posibilidad de suspender operaciones si la crisis se prolonga.
La TSA, dependiente del Departamento de Seguridad Nacional, se mantiene operando bajo presión, con riesgos de seguridad y congestión creciente, mientras el Congreso sigue sin aprobar el presupuesto federal.


