Hay historias que encabronan y duelen a la vez. La de Dafne es una de ellas. Un caso que nos indignó a todos y todas cuando supimos de su muerte el 16 de julio de este 2026 en la Academia Militarizada Marina Doenitz, en Ciudad Madero, Tamaulipas.

Una vida corta, que estuvo marcada por la tragedia desde agosto de 2019, cuando su madre, Alejandra Quintos, levantó una denuncia por abuso sexual en contra de su hija.

El agresor era su padre, Gabriel Zapata.

Dafne tenía seis años cuando comenzó el proceso penal que hoy vuelve a colocar su historia frente a la opinión pública. A esa edad, una niña debería estar aprendiendo, jugando y creciendo en un entorno seguro, no convertida en el centro de un expediente que se prolongó durante años.

De acuerdo con la información del caso, el procedimiento contra Gabriel Zapata comenzó bajo la clasificación de violación equiparada, posteriormente el delito fue reclasificado como abuso sexual agravado. Después de una serie de amparos y aplazamientos, un juez determinó su culpabilidad por este delito.

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Durante el proceso, Gabriel sostuvo su inocencia y acusó a su expareja, Alejandra Quintos, madre de Dafne, de fabricar el delito y extorsionarlo en el contexto de las disputas legales que mantenían por la custodia de la menor. Tras conocer su sentencia anunció que apelará el veredicto judicial.

Cuando una madre denuncia una posible agresión contra su hija, las autoridades tienen la obligación de investigar con seriedad, perspectiva de infancia y de género, y sin prejuicios.

Gabriel, el pasado viernes, fue condenado a 20 años de prisión. Sin embargo, su defensa anunció que apelará esa resolución, por lo que el caso pasará a revisión ante una instancia superior. El acusado permanecerá en libertad durante ese trámite, aunque su situación jurídica podría modificarse según lo determinen las autoridades judiciales.

Mientras este proceso avanza en los tribunales, otra investigación sigue su curso: el 16 de julio de 2026, apenas tres días después de ingresar al campamento de verano de la Academia Militarizada Marina Doenitz, en Ciudad Madero, Tamaulipas, Dafne falleció. La necropsia determinó que la causa fue asfixia por sumersión.

Su madre denunció que su hija sufrió presuntos maltratos durante su estancia en el lugar. La Fiscalía de Tamaulipas abrió entonces una carpeta de investigación por feminicidio, en la que ya han sido vinculadas a proceso personas responsables de la academia, entre ellas su director.

Esta segunda vía judicial concentra la atención nacional y nos tiene atentos y atentas. No se trata del mismo caso que la sentencia de 20 años: es otro hecho terrible que terminó con la muerte de la chica, que tenía ya 13 años.

Debemos saber la verdad y descubrir qué ocurrió realmente dentro de ese campamento, quiénes eran responsables de cuidarla y qué fue lo que ocasionó su muerte.

Son procesos distintos, pero ambos revelan las dificultades que enfrentan las víctimas y sus familias para que se haga justicia en México.

Dafne no debió sufrir ninguno de estos procesos y debió ser una niña feliz. Hoy nos toca esperar el final de esta cruda historia.