Los aranceles que impone Estados Unidos a las exportaciones de México y otros países parecen un arranque que traerá consecuencias para todos y los más afectados no somos nosotros en México. Los más afectados en el corto plazo son los mismos estadounidenses.

No sabemos si los vecinos hicieron un estudio a fondo del comportamiento del consumo para saber si esta medida afectaría a la gente. Un ejemplo fácil seria pensar en los tenis que se venden en Estados Unidos. Un poco mas de la mitad de todos los tenis que usan los estadounidenses son fabricados en China. De aquí a que se acaben los inventarios de zapatos, si se hiciera un calculo directo, un par de tenis en Estados Unidos subiría entre un 20 y un 50 por ciento.

Traslademos todo esto al mundo automotriz, que creo que es donde quiere atacar Trump. Las importaciones de autopartes y automóviles fabricados en México según lo anunciado, subirían un 25 por ciento. La intención de Trump es que la producción automotriz vuelva Detroit donde las armadoras estadounidenses ya no son los lideres del mercado. También busca blindar la competencia exterior para que los gringos solamente busquen coches “Made in America”. Si esto se mantuviera, el retorno de las fabricas automotrices tomaría, con una visión muy optimista, al menos un año y en ese periodo las mismas armadoras perderían millones de dólares o mas.

La decisión de Claudia Sheinbaum y su convocatoria el domingo en el Zócalo es muy fácil de entender. La presidenta quiere demostrar que en México no se tiene miedo sobre las decisiones que se toman en Estados Unidos. También muestra que ella esta más cercana al “pueblo” que a los empresarios que son los que sufrirán el golpe inmediato.

La presidenta y la mayoría de las personas saben que cualquier reacción que se tenga ahora mismo contra los aranceles impuestos por el gobierno de Trump no tendría un resultado positivo pues se puede decir que ahora el escenario lo tiene el presidente de los Estados Unidos. Ver a Estados Unidos como contrincante solo haría que la buena relación que se tiene se erosione mas.

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La presidenta Sheinbaum no pisa sin huarache. En el mitin del domingo aprovechará para fortalecer su brazo político con ayuda de Trump. No me imagino al presidente Trump convocando a un mitin pues sabemos que la diferencia de votos con la que gano no fue más del 2 por ciento.

Las medidas de Trump serán populares para la mitad de los Estados Unidos pero muchos de esa mitad seguramente serán afectados en sus gastos. ¿Cuántos y por cuanto tiempo aguantaran estas políticas? Para eso hay que esperar.