“Yo tengo otros datos...”

Expresidente Andrés Manuel López Obrador

Isaac Newton puede ser considerado el científico más importante desde la Edad Media hasta nuestros tiempos, incluso más que Einstein. Es famoso por describir sus leyes, la medida de fuerza que lleva su nombre, las fórmulas de las matemáticas avanzadas incluyendo a la geometría analítica, al cálculo diferencial y al binomio que también lleva su nombre. Descubrió el principio de gravitación universal, superando a Copérnico y a Galileo. Describió el espectro de la luz blanca que forma los colores del arcoíris, aunque este último ya lo había publicado Baruch Spinoza: inventó un telescopio, calculó la velocidad del sonido y explicó la formación de las mareas.

Se llamaba Isaac seguramente porque en su natal Inglaterra hasta hoy veneran los conocimientos que están escritos en el antiguo testamento de la Biblia, e Isaac el patriarca, los tuvo de manera muy notable.

Newton dijo que si alcanzó a ver tan lejos fue porque se subió a hombros de gigantes, lo que refleja su trascendental egocentrismo, porque presume su gran visión y no menciona los nombres de dichos gigantes.

De adolescente, Newton fue emocionalmente muy inestable, se sabe que tuvo episodios de depresión y de mucha alteración, para lo cual en su época indicaban sales de mercurio, con las que alguna vez se intoxicó, pero como todos los grandes personajes que tuvieron trastornos emocionales, con el tiempo los dominó, al igual que lo hicieron el Rey David, Leonardo Da Vinci, Juana de Arco, Napoleón Bonaparte, Beethoven, Vincent van Gogh, Winston Churchill o Luis Echeverría entre muchos otros.

Después de publicar y presentar todos sus descubrimientos científicos ya descritos, Newton decidió postularse como fiscal general de Inglaterra, cargo que desempeñó muy desastrosamente, y no por falta de capacidad o inteligencia, más bien por falta de experiencia, que es el ingrediente principal para ser un buen litigante.

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También Newton quiso hacer interpretaciones de la antigua Biblia e intentó descifrar algunos de sus secretos, pero hasta ahora, sobre todo el judaísmo universal, no reconoce ninguna de sus aportaciones al respecto.

Por último, Isaac Newton vivió 84 años, que para esa época de principios del siglo XVIII fue bastante, ya que hubo varias pandemias y guerras en la región. Pero quizá conoció los remedios para algunas enfermedades y por eso vivió tanto tiempo, y obviamente no se alistó en el ejército inglés, como en la actualidad Stephen Hawkin con esclerosis sistémica o Steve Jobs con cáncer de páncreas o Michael J. Fox con Parkinson, todos ellos, incluyendo a Newton y a otros personajes famosos más, superaron la expectativa de vida esperada.