Liz Vilchis, colaboradora de SDPNoticias, ha sido criticada por Ricardo Raphael en su columna de Milenio por lo que dijo acerca de Grecia Quiroz, la viuda de Carlos Manzo, alcalde asesinado en Michoacán.
No me parece que haya sido tan grave lo que Vilchis dijo sobre Quiroz. El columnista de Milenio lo vio terrible... Cada quien su opinión. Estamos en un desacuerdo perfectamente normal y hasta sano. Pero ese no es el punto, ya que sin duda Ricardo Raphael tiene todo el derecho de expresar lo que quiera.
Lo que sí considero lamentable en la postura del columnista de Milenio es que, al referirse a la nueva actividad de una mujer profesional y que hace muy bien su trabajo, la cuestione por un empleo del pasado reciente, sugiriendo que por ese pasado no tiene derecho a ejercer ahora el oficio periodístico.
Explico lo anterior. Liz Vilchis se hizo muy popular durante el pasado sexenio en la sección ¿Quién es quién en las mentiras? de las mañaneras de Andrés Manuel López Obrador. Exhibió a numerosos periodistas que no decían la verdad, supongo que alguna vez al propio Ricardo Raphael, quien por cierto no era con AMLO, ni es ahora en las mañaneras de Claudia Sheinbaum, uno de los más cuestionados porque, la verdad sea dicha, está lejos de ser uno de los más notables de México. Es decir, su influencia era y es muy poca.
¿Por qué le molesta a Raphael que Liz trabaje ahora en SDPnoticias, un sitio de internet en cuya dirección participo? ¿Solo por su pasado en las conferencias de prensa presidenciales?
Bueno, está bien: todos tenemos un pasado. Vuelvo a la canción que citaba ayer en una columna, el bolero No te importe saber, en el que el personaje le dice a la mujer: “Sí te quiero, así que no te importe que tenga un pasado”. ¡Todos tenemos un pasado! ¡Y todos tenemos un presente!
A diferencia de lo que piensa Raphael, en mi opinión a Vilchis le honra su pasado en la 4T. Y desde luego considero absolutamente honorable su presente en SDPNoticias.
El presente de Liz Vilchis es colaborar en SDPnoticias, sí. ¿Y el presente de Ricardo Raphael, cuyo pasado no conozco ni me interesa? Parte de su presente es estar en Milenio —un diario al que respeto bastante; quiero mucho a su fundador, Francisco González, don Pancho, ya que él y yo lo fundamos juntos: Pancho puso el talento empresarial y yo, como director, hice lo que pude para organizar un equipo periodístico que creo que antes era mejor que el actual—.
Pero el presente de Raphael no solo tiene que ver con Milenio, periódico en el que colaboraron conmigo personas a las que aprecio y a quienes ahora critico porque ya no tenemos el mismo punto de vista, como Ciro Gómez Leyva y Jorge Fernández Menéndez, los dos en este momento en Excélsior; y, la verdad, aprecio inclusive al siempre exagerado Raymundo Riva Palacio, hoy en El Financiero. Me ayudaron mucho a fundar Milenio.
En fin, ese es uno de los presentes de Ricardo Raphael, pero no su único presente. También tiene otra faceta: trabaja en una televisora bastante menos respetable que Milenio, TV Azteca, por la manera en que esta surgió de una privatización en la que se favoreció a Ricardo Salinas Pliego.
Es verdad que Salinas Pliego tenía como socio al hermano del entonces presidente Carlos Salinas de Gortari. Hay evidencia, está escrito y nadie podrá negarlo: Raúl Salinas de Gortari estuvo entre quienes aportaron dinero —no poco, algunos milloncillos de dólares— para que Salinas Pliego se quedara con TV Azteca. Ha sido una televisora al servicio de un empresario para favorecer otros negocios; amable con el gobierno cuando recibe beneficios y muy crítica, como lo es ahora, cuando se le cobran impuestos.
En fin, Ricardo Raphael tiene derecho a trabajar en TV Azteca. Liz Vilchis tiene derecho a trabajar en SDPnoticias. El pasado de Liz en el gobierno de López Obrador es algo que, reitero, la honra. El presente de Raphael no es tan limpio por lo que respecta a lo que le mancha colaborar en esa televisora.
A Liz le encomendaron una función en la 4T y la realizó con la eficiencia que se le pidió, en el estilo y en la lógica de AMLO. Ahora me agrada lo que hace con nosotros y considero que lo hace muy bien, al igual que otros colaboradores en el área de video de SDPNoticias, como Julián Mazoy y Poncho Gutiérrez, o el resto de las personas que nos mandan sus columnas: Verónica Malo, politóloga que no deja de cuestionar a la 4T; Federico Berrueto —a quien expulsaron de Milenio indebida e injustamente, por cierto—; Samuel Palma —colaborador muy importante de Luis Donaldo Colosio—; Alejandra Tello, experta en derecho electoral; Javier Treviño —un político y empresario de primerísimo nivel, hombre muy preparado—; y otras personas valiosas como Ximena Garmendia, quien escribe de aviación; Héctor Palacio, un tenor bastante culto que los domingos nos ofrece muy interesantes aportaciones sobre la música y la cultura en general, y últimamente sobre la música popular mexicana, haciéndolo muy, muy bien. Hay más, la feminista Frida Gómez, Jennifer Islas, Manuel Ibarra.
En fin, solo quiero expresar mi insatisfacción, no porque se critique a una periodista, sino porque en el fondo del texto de Raphael percibo la idea de estigmatizarla simplemente por haber trabajado en un gobierno. Y no en cualquier gobierno: en uno muy interesante, histórico que transformó profundamente la vida pública de México.
Todos tenemos un pasado. Lo que cuenta, también, es lo que hacemos en el presente. El de Liz en SDPNoticias es honorable; el de Raphael en TV Azteca no tanto.



