Aprovecho la oportunidad para saludarlo y para manifestarle mi admiración por su perseverancia, desde que soy adolescente hasta ahora he visto en televisión sus programas donde ha intentado demostrar que existe vida extraterrestre, aunque nadie lo ha demostrado cabalmente aún.
Me han llamado mucho la atención las entrevistas que hace de pacientes en su canal de televisión actual, y que han mejorado bastantemente de diversas enfermedades con los productos que usted vende, particularmente de covid, de diabetes y de cáncer, pero en esta última resalta la importancia que deberían tener sus productos, desde el famoso “Biotiquin” hasta el actual “Biomaussan” y las algas, si son tan efectivos para tratar el cáncer, el mundo entero los debería reconocer, hacer estudios clínicos para que se compruebe su eficacia con base a medicina basada en evidencias, y publicar los resultados de los mismos en revistas médicas que aparecen en la página: pubmed.com.
Ya que, con todo respeto, al igual que ha intentado demostrar que existe vida extraterrestre en beneficio de la ciencia y de la historia de la humanidad, igualmente debería de hacerlo con sus productos para curar el cáncer, y no con el propósito humanamente aceptable hasta cierto punto, de lucrar con eso.
Si sus productos son tan eficaces para tratar el cáncer como usted lo asegura en su canal, con testimonios de pacientes que usted mismo entrevista, podría ayudar a millones de pacientes que se diagnostican con cáncer cada mes en el mundo, incluyendo al Papa León XIV, a quien le hubiera evitado una cirugía torácica con sus productos.
Le reitero mi admiración y me interesa plantearle dos recomendaciones más:
Lea algunas de mis columnas en este portal SDPNoticias, las que más considere interesantes y que puedan apoyarlo en sus proyectos, y lea el antiguo testamento de la Biblia, sobre todo en Génesis donde se describe la construcción de la Torre de Babel, ahí podrá encontrar varias respuestas sobre la existencia o no de vida extraterrestre.
Finalmente, el astrónomo más grande de nuestros tiempos, Isaac Newton, también leía la Biblia, y es muy probable que algunos de sus descubrimientos se hayan basado en las sagradas escrituras.
Le envío un cordial saludo.



