Nuevamente, la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, pone contra la pared a la presidenta Claudia Sheinbaum, quien ya no encuentra la manera de responder a las constantes acusaciones que pesan sobre una de las figuras más cercanas al proyecto de AMLO.
En la mañanera, la presidenta fue cuestionada sobre una investigación periodística de Animal Político que documenta presuntas irregularidades en la asignación de contratos del IMSS durante el sexenio anterior.
La investigación señala que el Instituto entregó más de mil 134 millones de pesos mediante más de 700 adjudicaciones directas, y expone casos de medicamentos adquiridos con sobreprecios de hasta el 885 por ciento.
Entre los ejemplos que la reportera mencionó, están cajas de aspirinas adquiridas hasta en 40 pesos cuando su precio comercial oscila entre siete y once; o medicamentos para diabetes comprados en más de dos mil pesos, cuyo valor en el mercado ronda apenas los 120 pesos.
La pregunta fue directa: si tenía conocimiento de que las empresas beneficiadas están vinculadas con socios de Fernando Bilbao, yerno de Rocío Nahle.
Como siempre, la presidenta no falló en su respuesta, aseguró no contar con información suficiente y anunció que el tema sería turnado a la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno encabezada por Raquel Buenrostro.
No fue una defensa abierta, pero tampoco una explicación, fue una salida que no tiene nada de simple, porque vuelve a colocar a la mandataria en la incómoda posición de responder por los señalamientos dirigidos a una de las mujeres más influyentes del obradorismo.
Historial de señalamientos
Desde su paso por Pemex y, posteriormente, como secretaria de Energía, Rocío Nahle ha enfrentado diversas acusaciones públicas relacionadas con actos de corrupción, conflictos de interés y enriquecimiento patrimonial.
Su nombre ha sido mencionado en investigaciones periodísticas, denuncias presentadas ante la FGR y controversias derivadas de la construcción de la refinería de Dos Bocas.
En 2024, el empresario Arturo Castagné presentó denuncias por presunto enriquecimiento ilícito, corrupción y uso indebido de atribuciones en contra de Nahle y de su esposo, José Luis Peña. Las acusaciones estuvieron sustentadas en señalamientos sobre la adquisición de diversas propiedades y la evolución de su patrimonio.
También durante su gestión al frente de la Secretaría de Energía enfrentó cuestionamientos por los costos y retrasos de la refinería de Dos Bocas, un proyecto que originalmente fue anunciado con un costo de 8 mil mdd y cuyo monto se incrementó a más de 20 mil mdd.
A ello se suma el desempeño operativo de la refinería, que continúa registrando problemas técnicos, paros y una producción promedio del 50% con tendencia a la baja. Y no solo eso, es la refinería con menor producción de todas las existentes en el país, incluyendo Dear Park y la que más accidentes ha registrado, al menos seis incidentes operativos mayores y un total de ocho muertes reconocidas oficialmente. La mayoría de estos siniestros ocurrieron durante sus fases de integración, pruebas y arranque de operaciones entre 2024 y 2026.
Sin embargo, en todos los casos, la presidenta ha mantenido una defensa firme y Rocío Nahle ha rechazado las acusaciones, sosteniendo que forman parte de una campaña política en su contra.
El costo político de la defensa
Cada nueva denuncia, cada investigación periodística y cada cuestionamiento obligan a la presidenta Claudia Sheinbaum a salir a explicar, matizar o defender a Nahle y a cada una de las figuras representativas del grupo político que heredó del expresidente López Obrador.
Y con la misma estrategia: descalificar las acusaciones, atribuirlas a campañas de desprestigio o sostener que no existen pruebas o elementos suficientes.
El problema no es únicamente Rocío Nahle, lo es el desgaste de cada nuevo escándalo en un gobierno cuyo discurso oficial insiste en un supuesto combate a la corrupción, alimentando la percepción de una justicia selectiva.
Ejemplos hay varios, pero cuando surgieron versiones de supuestas indagatorias federales a la operación de combustibles en el sector energético, Sheinbaum atajó directamente los cuestionamientos y descartó categóricamente que Nahle estuviera bajo investigación por robo o importación ilícita de hidrocarburos.
La pregunta es ¿cuánto más aguantara la presidenta defendiendo lo indefendible y dando la cara por todos estos corruptos?
X: @diaz_manuel




